El pulpo al ajillo es una de esas tapas que define lo que
significa comer bien en el Mediterráneo. En Kokcha se prepara con pulpo tierno, cocinado hasta conseguir la textura justa — ni duro ni deshecho — y salteado con ajo dorado en aceite de oliva virgen extra.
Se sirve sobre un puré de patata cremoso que recoge todo el jugo del ajillo y convierte cada bocado en algo completo. Una tapa con pocos ingredientes y mucho criterio.
Para compartir o para empezar bien. Junto a la Sagrada Familia.
🐚 Moluscos
El ajillo pide una bebida que no compita con él. Un vermut frío o una cerveza Estrella Damm bien tirada son el acompañamiento natural para esta tapa — limpian el paladar sin tapar el sabor del mar.